domingo, 22 de julio de 2007

De arraigo domiciliario y cosas peores...

¡¡Esta cárcel y estos hierros en que el alma esta medida!!
¡¡Que el alma es un vaso que sólo se llena con eternidad!!

¿Será que el pájaro azúl es demasiado grande para mi jaula de oro?
¿Por qué entonces golpea con tal brutalidad mi craneo?


... queda abierta la pregunta,
y los barrotes también.

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