viernes, 15 de junio de 2007

Una plegaria al viento

De rodillas, las manos juntas y las puntas de los dedos hacia arriba, los ojos cerrados y unas inmensas ganas de que los cuatro vientos me escuchen y vengan por mi. La mente se encuentra en su punto más alto de vibración, se encuentra en si misma. Que alguien se apiade, que alguien sienta misericordia y ore conmigo. Amén.
Préstame tu peine
y péiname el alma
desenrédame
fuera de este mundo

Di me que no estoy
soñándote
enséñame
de qué estamos hechos
Que quiero orbitar planetas
hasta ver uno vació
que quiero irme a vivir
pero que sea contigo


Viento
amárranos
tiempo
detente muchos años


Préstame tu peine
y péiname el alma
purifícame
no me abandones

Préstame tu sueño
y duérmeme
embrújame
volvámonos eternos

Que quiero orbitar planetas
hasta ver uno vació
que quiero irme a vivir
pero que sea contigo


Viento amárranos
tiempo detente muchos años
Viento amárranos
tiempo detente muchos años

(Viento - Caifanes)
Acabo de hacer un tedioso y tonto "examen" de inglés, tuve que pintearme la de antropología y "pedir prestados" unos audífonos para poder escuchar a mis Caifanes (los tengo de fondo, ya van tres rondas) y estar por fín a solas conmigo. Computadoras. Cables. El salón vacío a escepción de T -Mrs. Computadora- que vive como entrelazada al teléfono y se maquilla tras las cortinas, que de informática no sabe nada y de relaciones interpersonales menos.
Como respuesta a mi oración:
the bell rang.

No hay comentarios: